jueves, 5 de junio de 2014


El artista al igual que el hacker como se nos plantea inicialmente, es impulsado por la curiosidad de entender cómo funciona su contexto y busca su transformación con las herramientas que posee, cualquier persona con la capacidad de relacionar elementos existentes de una forma diferente está creando alternativas ya  que no es únicamente el usuario de la tecnología quien debe adaptarse a ella, si no que cuando intervenimos activamente en ella,  estudiamos su funcionamiento y la adaptamos en busca de nuestra comodidad  de alguna forma negociamos y creamos nuevas tecnologías a nuestro servicio.
Los proyectos tecnocientíficos no tienen una trayectoria dada de antemano, esta se construye constantemente y se negocia con el usuario, es por eso que en busca de la difusión y el mejoramiento conjunto de productos o servicios, nacen alternativas como el  software libre que respeta la libertad de todos los usuarios que lo adquirieron y por tanto, puede ser usado, copiado, estudiado, modificado, y redistribuido libremente de varias formas.
Y son alternativas como esta las que ratifican que la actividad artística no se conforma con la tecnología o las herramientas ya existentes si no que busca mejorarlas para acomodarlas mejor a sus necesidades,  las de su obra, y/o las de la comunidad. Dando por sentado la estrecha relación entre cultura y tecnología en nuestra época.




No hay comentarios:

Publicar un comentario