DEL INVENTO O DE LA
LÓGICA DESBORDADA
El inventor, Robert
Kearns en este caso es e impulsado por la curiosidad de entender cómo funciona
su contexto y busca transformarlo con lo que tiene a su disposición. Es una persona con capacidad
de relacionar los elementos existentes de forma diferente, adecuando la función
de las cosas a objetivos diferentes. Y así cuando un corcho de champán deja al
profesor de ingeniería Robert Kearns
completamente ciego del ojo izquierdo una década más tarde, mientras
conduce a través de una lluvia ligera, el movimiento del parabrisas irrita su
visión. El incidente le inspira para crear un mecanismo de parabrisas similar
al modelo del ojo humano, que parpadea cada pocos segundos.
Para esto es necesario
entender el funcionamiento de los objetos y herramientas que se tienen a mano,
conocer el concepto detrás del sistema, que para el caso específico del doctor
Kearns era tomar el trabajo de otros y
mejorarlo de una forma funcional demostrando así habilidades de innovación en
el campo.
Y como era de esperarse
agentes externos o el sistema que en un principio está en contra de la
experimentación por fuera de sus dominios,
ya que esto para ellos solo representa pérdidas y alteraciones
indeseadas en su mercado. Buscan apropiarse
de este tipo de avances o nuevas formas de tecnología, es aquí donde las
patentes y los contratos de no divulgación entre otras, son instrumentos que
dan validez y derechos sobre cada invento a quien corresponde y su uso fomenta
la creatividad del inventor, ya que ahora tiene la garantía de que su actividad
inventiva estará protegida durante 20 años y será el único en explotarla.
En la contraparte
de este punto se encuentra José Luis
Brea quien defiende que nos hallamos inmersos en la época del capitalismo
cultural, en el que la unión entre la
economía y la cultura está transformando cada vez más a fondo la sociedad y sus
instituciones de trabajo, producción y “vida propia”. En el capitalismo
cultural, la actividad humana no está dirigida a la producción de la industria
o de la tierra, sino a la construcción de subjetividad y organización social.
Pero desde mi punto de
vista llega a ser contradictorio en cierta medida con su postulado ya que es
enfático cuando dice “No existen más los “artistas”, como tal. Tan sólo hay
productores, gente que produce. Tampoco hay propiamente “autores”, cualquier
idea de autoría ha quedado desbordada por la lógica de circulación de las ideas
en las sociedades contemporáneas.” Las
ideas nuevas y originales como la de Kerns en su momento estarían relegada a lo
que él llama la lógica de circulación de las ideas en las sociedades
contemporáneas, ¿sin créditos y sin patentes?
Argumentado de la misma
forma y en una posición muy similar del otro lado del juzgado en el caso Kearns
se encuentra la compañía Ford que acierta su mejor argumento cuando sostiene
que para suponer un invento como tal, hay que aportar cierto grado de
originalidad y novedad. Así, el limpiaparabrisas intermitente era para Ford y
los demás una evolución demasiado obvia en la que todo el mundo andaba ya
trabajando. Por lo tanto y acorde con la idea de brea el parabrisas
intermitente ha quedado desbordado por la lógica, ya que era un avance que se
esperaba y era lógico encontrase con él en cualquier instante.
Ahora bien cuando
Kearns hace su defensa el punto más meritorio hace referencia a la organización
de materiales y objetos ya existentes para obtener nuevos productos, así como
el escritor de un Bestseller no inventa las palabras en su libro, solo las
reorganiza para adaptarlas a una narrativa, el doctor Kearns reorganizo tecnología ya existente para adaptarla a su
parabrisas intermitente, con gran éxito funcional, es un Bestseller que las
compañías de autos empezando por la compañía Ford quisieron robar.
Al final el parabrisas
intermitente le salió muy caro a doctor Kearns y su familia. Se separó de su
mujer y de sus hijos para luego, después de años en la lucha contra las grandes
compañías automotrices morir en 2005 a la edad de 77 años, víctima de un
tumor cerebral agravado por Alzheimer. Pero a este precio pago el reconocimiento
mundial e histórico de su invento.
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